jueves, 18 de diciembre de 2008

Solo puedo ser.....

No puedo darte soluciones
para todos los prolemas de la vida,
ni tengo respuestas
para todas tus duda o temores,
pero puedo escucharte... y buscarlas contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro,
pero... cuando me necesites estare junto a ti.
No puedo evitar que tropieces,
solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrias,
tus triunfos
y tus logros...
no son mios,
pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida,
me limito a apoyarte, estimularte y ayudarte
si asi me lo pides,
y si no me lo pides... tambien.
No puedo trazarte limites
dentro de los cuales debes actuar,
pero si te ofrezco,...
el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos
cuando alguna pena te parte el corazon,
pero puedo llorar contigo...
y recoger los pedazos para armarlos de nuevo.
No puedo decirte qeuin eres
ni quien deberias de ser.
Solamente puedo quererte tal y como eres...
y ser solo un
AMIGO
Anonimo.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Mas filosofia....

Considera una foto tuya de hace ocho años. ¿Qué hace que esa persona seas tu?

Puedes decir que él o ella están compuestos de las mismas células tuyas. Sin embargo, la mayoría de nuestras células son reemplazadas cada siete años. O podría decir en cambio que tu eres un organismo, un ser humano en particular y que los organismos pueden sobrevivir el reemplazo de las células.

Pero, ¿eres en realidad un ser humano completo? Si unos cirujanos intercambiaran el cerebro del presidente de EE.UU. George Bush con el suyo, con seguridad la persona que tiene aspecto de Bush, recuperándose de la operación en la Casa Blanca, serías tu. De ahí que estamos tentados a decir que somos un cerebro humano y no un ser humano.

Pero, ¿por qué un cerebro y no la vesícula biliar? Presumiblemente porque el cerebro contiene todos los estados mentales, asi como tus esperanzas, tus temores, creencias, valores y memorias. Pero, entonces, parecería que realmente son esos estados mentales los que cuentan y no el cerebro que los contiene. Así que la idea es que, aunque los cirujanos no implantaran tu cerebro en el cráneo de Bush, pero simplemente lo escanearan, lo borraran, y luego transfirieran sus estados mentales al cerebro borrado en limpio de Bush, esa persona con el aspecto de Bush recuperándose en la Casa Blanca serías tu otra vez.

Pero esa idea tiene un problema: ¿qué pasaría si los cirujanos transfieren sus estados mentales a dos cerebros previamente borrados: los de George Bush y el primer ministro británico Gordon Brown? ¿Estaría en la Casa Blanca en Washington o en Downing Street en Londres? No hay nada en qué basar una opción sensata. No obstante, una persona no puede estar en dos lugares al mismo tiempo.

Al fin de cuentas, no es posible intentar explicar razonablemente la continuidad de la existencia a lo largo del tiempo. Por lo que tu no eres la persona que empezó a leer este artículo.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Libre Albeldrio

Que tan libres somos en realidad?

Supongamos que Federico existió poco después del Big Bang (la explosión que creó el tiempo y el universo). Que tenía una inteligencia y memoria ilimitadas y que conocía todas las leyes científicas que gobiernan el universo y todas las propiedades de todas las partículas que jamás existieron. Con estas capacidades, desde hace miles de millones de años, él podría calcular que, eventualmente, la Tierra se formaría y que tu nacerías y que en este momento estarías leyendo este artículo.

Después de todo, aún desde entonces, habría podido hacer los cálculos referentes a todos los hechos y lugares y estados de todas las partículas que existen ahora.

Una vez esos hechos están planteados, también está planteado el hecho que tu estás en este momento leyendo este artículo.

Nadie niega que tu optaste por leer esto. Pero tu decisión fue a raíz de ciertas causas (ciertos eventos en tu cerebro, por ejemplo), que a su vez tuvieron otras causas y así sucesivamente hasta llegar al Big Bang. Así que tu lectura de este artículo fue predicho por Federico mucho antes de que tu existieras. Una vez que llegaste a este momento ya era muy tarde para cambiar las cosas.

Naturalmente, Federico nunca existió, así que en realidad nunca predijo cada uno de tus movimientos. Pero este es el argumento: pudo haberlo hecho. Podrías objetar diciendo que la física moderna nos dice que hay una cualidad fundamentalmente aleatoria en el universo y que esto pudo haber interferido en las predicciones de Federico. Pero, ¿es eso tranquilizador? Fíjese que, en la vida común y corriente, es precisamente cuando las personas actúan de manera impredecible que nos preguntamos si han actuado de manera libre y responsable. Así que el libre albedrío empieza a verse incompatible tanto con el determinismo causal como con lo aleatorio.

Ninguno de nosotros, entonces, hacemos algo de manera libre y responsable.